La llegada de la WWW, los dispositivos móviles y las redes sociales están cambiando todos los aspectos de la vida económica, social y cultural. Las nuevas plataformas de comunicación emergen como uno de los ámbitos centrales de esa transformación. Precisamente el primer punto del documento fundacional de la Web 2.0 escrito por Tim O’Reilly en 2005 era claro al respecto: la web debe ser entendida como una plataforma. Ese mismo año nacía YouTube.

La aparición de estas plataformas de comunicación ha supuesto una mutación radical en el ecosistema mediático. La progresiva pérdida de centralidad del broadcasting en la dieta mediática de los sujetos y la consolidación de un modelo de la comunicación basado en el networking ha significado una profunda transformación, similar a la aparición de la imprenta en el siglo XV o el desarrollo de la comunicación electrónica a comienzos del siglo XX.

Mientras, las plataformas han ido más allá de los contenidos mediáticos, llegando a ocupar otros aspectos de la vida humana, desde la información (Facebook, Twitter, YouTube, etc.) hasta el transporte urbano (Uber, Cabify, Blablacar, etc.), la salud (PatientLikeMe, 23andMe, etc.) o la educación (Coursera, AltSchool, etc.). Este proyecto apunta precisamente a explorar ese territorio donde se cruzan las plataformas de comunicación, el aprendizaje informal y la formación de la nueva fuerza de trabajo en el denominado “capitalismo de plataformas”.

Los objetivos generales del proyecto PLATCOM, coordinado por Carlos A. Scolari (grupo de investigación MEDIUM – UPF) son

  • Analizar los procesos de enseñanza-aprendizaje informal de la fuerza de trabajo de las nuevas plataformas.
  • Aplicar los resultados del análisis en el desarrollo de un espacio de enseñanza-aprendizaje colaborativo en línea para favorecer la comunicación, formación e información de esos trabajadores.

El proyecto PLATCOM ha sido financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación (Referencia: PID2019-109846RB-I00) y tendrá una duración de tres años (2020-23). El proyecto cuenta con la colaboración de Comisiones Obreras (Barcelona) y la Fundación 1º de Mayo (Madrid).